UN MUNDO ARTIFICIAL

En la película “El Show de Truman” que trata de un reality show de las 24 horas de la vida de una persona cuyo entorno recreado es un set de televisión -realidad completamente controlada- para que un publico fiel siga cada detalle, pero que en definitiva al protagonista lo llevara a descubrir su artificialidad y maniqueimo. Analogamente, a veces, al igual que su protagonista Jim Carrey, nos damos cuenta del “Render, Insert and Copy” que se da en toda la cultura actual, en que no se distingue tan claramente, la diferencia entre realidad y ficción.
En ocasiones, en las imágenes que pueblan las pantallas visuales de los mass media se producen ilusiones, como creer que se ha construido un mundo real, y no se percibe que la repetición de fragmentos replicantes, es solo reiteración : Se repite un tipo, insertando miles de copias.
O que percibimos una realidad-escenario en que pareciera que estamos habitando un paisaje que tiene lejanía y no es mas que un marco finito, como las aguadas de acuarelas, en que el espectador completa la figura de lo que el pintor solo insinuo.
O en la construcción de dichas imágenes se utilizan superficies que se insertan aplicando texturas tipos sin perspectiva ni escala adecuadas. Apareciendo un mundo artificial construido de planos extraídos de otros planos -replicas de otros escenarios- que nos transportan automáticamente a otros contextos.
Esta construcción de una realidad ficticia, al igual que una película escenificada con fachadas y telones, en que detrás de ellas no hay mas que espacios de utilería, se ve solo como una simulación que extrae de lo real sus apariencias.
En todo este mundo ficticio, no hay una sustentación de realidad mas que ser maqueta, o sea, una representación de la realidad, sin embargo a veces se constituye en un mundo autonomo, en que la apariencia y la realidad se cruzan afectandose mutuamente : la simulación pretende ser verosímil, y a la inversa, la realidad se reproduce de la ficción, O sea la ficción quiere ser real, y lo real quiere tener las cualidades de la ficcion.
Esta mutua retroalimentación, como un doble juego en que la representación por su verosimilitud adquiere visos de imagen real, de foto de algo que ya existe y al mismo tiempo, los espacios reales adoptan la inverosimilitud al vivirse casi como maquetas, pues la sensación de simulación le otorga la categoría de modelo, de casa piloto, que no posee la vida necesaria, provocando que el espacio construido no se perciba como un espacio vivido, o que la propia vida sea como arquetípica y falta de naturalidad.
En este caso, las escenas reales parecen adecuarse a la imagen, la vida es la imagen, lo real es un pretexto, casi una parodia de simulaciones en las que se juega opciones ya establecidas, en que el arquetipo impone al individuo un canon como un modelo a seguir, imperando la artificialidad
La artificialidad pretendiendo ser verosimil, parece ignorar las pulsiones de la realidad. Las modas imponen modelos a seguir, en que el sujeto se adecua al objeto, como un maniquí.
En la arquitectura fotogenica, así como las sillas no son para sentarse, las mesas tampoco para comer percibiendose una atmósfera plasticamente perfecta pero escenografica, a veces tambien las personas comunes y corrientes parecen un copy de una revista, en que su look asume un arquetipo in, finalmente su imagen es replicante de millones de copias.
¿Quien no ha imaginado, a veces, que los limites de su propia vida, al igual que el protagonista, han chocado con el fondo de un escenario, descubriendo que nuestra propia originalidad necesita escapar a una vida en render?.
En un mundo de ilusiones, que invierte todos sus significados distorsionando que es lo real, la artificialidad parece imponerse. Significa que hemos empezamos a vivir una parodia -falta de veracidad- y a simular, pero a diferencia de un actor de un film, en esta ocasión, no podemos salir del set.


0 Comments:
Post a Comment
<< Home