ORIENTE EXPRESS

A la distancia Shangai pareciera un objeto de culto que los occidentales han producido para su propio regocijo. China esta siendo construida a imagen y semejanza de lo que Occidente piensa que es Oriente, al igual como ya lo es Hong kong.
La fascinación que ejerce una cultura que se reinventa, a cada momento, y al mismo tiempo es inamovible culturalmente, es proyectiva, porque extiende un mundo onírico nuevo.
China ha pasado a ser un icono de culto, porque occidente ve en lo oriental, una completa cosmovision que viene de otro mundo, y una oportunidad de pensar el futuro, ensayando nuevas formalidades. Como opera con otra estetica, todo parece estar pensado y construido de otra manera, casi de otra galaxia.
Si bien Occidente vuelca su economia hacia China, esta parece absorver inexorablemente todo como si se traspasara a otra dimension, devolviendo una imagen casi distorsionada, nunca imaginada. De paso, va orientalizando globalmente todo el planeta, con este reflejo que atrae extrañamente.
Parece existir una cierta hipnosis ante el ultimo eslabon de lo remoto que estaba perdido y que de pronto, surge ante nosotros, como un gigante escondido, que cautiva y asusta.
Esta cautivación ha provocado un enamoramiento de occidente hacia lo que esta construyendo en China, sobre todo de los grandes inversionistas al que le gustan los macro negocios.
Este mundo tan lejano, que pareciera sostenerse en quimeras tras ciudades de oro, desde una sociedad casi arcaica va construyendo una nueva modernidad. Muy apetecible al capitalismo occidental, como lo fue la conquista del oeste, la reconstruccion de Europa, o la occidentalizacion de Japon y Corea en otras epocas.
Si se va mas precisamente, a esa estetica oriental, que opera con otros canones, parece posible que haya sido inventada tambien de la nada. O reinventada.
Los mundos proyectados de megaciudades y gigantescas edificaciones, torres de grandes corporaciones junto a enjambres de autopistas y pasarelas con multitudes para reconstruir un habitat se apoyan en imágenes nuevas que recrean un futuro casi cinematografico. Es ineludible una influencia de lo escenografico como gravitante del exotismo, mas cercanas a promociones hollywoodenses que planificaciones muy estudiadas.
Mucha arquitectura nueva que parece pensada en China no son mas que ideas de arquitectos de todo el mundo que exploran esteticas nuevas, y se abren a una espacialidad que combinan imaginarios y tectonicidades, emergentes de escalas gigantescas como mega espacialidades, que delinean tambien un macro urbanismo a una escala inimaginable.
Si lo numerico es aplastante, una mega escala como parametro de medida para todo, ve un hombre empequeñecido, por el tonelaje de la masa humana. Se instuye todo ese arsenal de mega-imágenes como si fuera un laboratorio de exploración de lo que va a ser una probable post humanidad.
La estetica asiatica esta explorando otros canones, que ademas de extraer concepciones cuya fuente es su arquitectura tradicional, a veces pareciera establecer una espacialidad y formalidad sintetica -simbolica que exagera la nota en cuanto a diferenciarse culturalmente.
Sus signos y claves son incomprensibles a una lectura del espacio como la leemos nosotros, al otro lado del mundo.
Si para nosotros pudiera parecernos un lenguaje kitsch, para ellos es solo una actualizacion de su estetica cotidiana. Sin embargo lo exuberante que puede tener para los occidentales, es tan extraño como lectura, complarable a habitar en un platillo volador.
Cierta estetica mezcla de Flash Gordon, TV basura y grabado shintoista en que lo simbolico de la forma procura establecer representaciones de una identidad arquitectonica que vayan mas alla de la tradicion, paradojalmente no hacen mas que replicar esteticas alusivas y evocativas a caricaturas de su cultura.
Si la inmadurez de las expresiones mas actuales tan rimbombantes no filtra el signo, y aun no deja de "representar" la arquitectura, es porque no abandona el simbolismo, tal como lo fue en los años 50, asociar imagenes de la tecnologia espacial con la modernidad.
Lo iconico que siempre apela a la "cultura de representacion" aun no encuentra un camino propio a la abstraccion y conceptualizacion de construccion del espacio, propiamente oriental, si es que existe.
Sin embargo nadie puede eludir lo iconico de lo multitudinario, o el simbolismo de lo gigante, en que todo se mide a escala de mega ciudad, con formas de vida en que han desaparecido los ciclos naturales, y en que lo insolito es la nota mas comun. Ahí hay algo muy potente que debe ser motivo de atencion, para nosotros.
En una cultura emergente en que una casa puede ser la anticasa y la vida esta patas arriba, nos hace intuir forzosamente que se viene un mundo muy diferente, influido por estas visiones, que cambiaran para siempre los canones de la arquitectura y los modos de vida.
Nunca olvido el testimonio de un arquitecto coreano que ejercia en Santiago, Chile en que sus casas eran muy sui generis, y el decia que el nunca vivio en una casa tipica, crecio en medio de una fabrica artesanal familiar, con maquinas y bodegas y esto, habia producido un concepto de hogar muy distinto. Concebia la vivienda, rotundamente, de otra manera.
Lo exotico como algo nunca visto, desconcierta y asombra. Hasta hace muy poco tiempo, lo inverosímil de lo oriental lo cubria lo japones o lo coreano, sostenido en un culto a una modernidad que creo un mundo artificial, mas propio del invento tecnologico, que impregno toda su cultura . Si este mundo reinventado se vive como algo natural, algo que siempre fue asi, la fascinación actual por China solo sirve de pretexto para acercarnos a desentrañar lo que esta por venir, y no solo en lo tecnologico, sino tambien como un nuevo escenario en lo cultural.
No creo que sea simple casualidad que el japones Keiko Karachi trabaje con la antigravedad y la suspension de la realidad gravitatoria sin arriba ni abajo, como desplazandose en el espacio de la antimateria o la pelicula inglesa "Codigo 46" tiene como escenario una ciudad china para contruir una historia levemente apocaliptica en un futuro cercano. Por algo será.
El vislumbrar de algun modo, la Post Humanidad en que importa mas el sistema que el hombre, nos recuerda la historia de Marco Polo, que cuenta las maravillas de la China siglo XV, que introdujo una mirada nueva en Europa, que expandio la idea de la existencia de nuevos mundos.
Precisamente, hoy, todos quieren peregrinar a China, para tocar algo del cielo, y saciar esa sed que produce la fascinacion y la codicia, por un nuevo mundo.
Gino Schiappacasse, arquitecto


2 Comments:
QUERIDO GINO PASE A SALUDARTE FELICES FIESTAS Y MUCHA PAZ EN TU CORAZON. GRACIAS POR COMPARTIR TU VIDA. CAROL.
caronline :
nuevamente te contesto tarde. hace tiempo que no metia en mi blog.
gracias por tu comentario.
atte
gino
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