Tuesday, November 14, 2006

ENSIMISMAMIENTO EXHIBICIONISTA


El exhibicionismo de interioridades humanas que inundan el universo virtual de la Internet, lanzando al ciberespacio, múltiples expresiones del yo más íntimo, constituye un fenómeno paradojal, más allá de todo el uso pragmático que tiene. Un aspecto muy interesante, ocurre con las redes ocupadas por subjetividades demandadoras de atención que requieren de un “escenario planetario” para exponer quien soy, de donde vengo y para donde voy.

Este fenómeno puede ser visto como un entrenamiento de mi propia “autoreferencia” que me desliga del otro, pero que necesita del otro para existir como individuo, frente a los otros yoes proyectivos que están en la misma.
Naciendo de la dialéctica “yo te veo - tu me ves”, ha trascendido hacia una mutación proyectiva de nuestras identidades. Yo y tu salimos al espacio para poderlas reconocer, en un acto mas bien, introspectivo, en cuanto a que me interesa del otro, su interioridad, pero mas me interesa tomar conciencia de mi propia introspección, al proyectar un mensaje de mi mismo.

Entendidas, como proyecciones de reafirmación de la propia individualidad que se hace notar y que ejercitamos cotidianamente en la Internet, ya sea en la visualidad de los fotologs, o el texto escrito de un blogs o un mensaje siguiendo un parámetro caligráfico que va registrando nuestras inquietudes que agitan el alma diariamente, como cuando escribíamos un diario de vida.

Especialmente los blogs, y en menor medida los textos de mensajes hacen evidente una búsqueda nueva de comunicación en un “ensimismamiento de carácter expositivo”, como otra forma de proyección que elabora una dimensión alternativa a los racconto y murmullos de la conciencia.
Esta hace infidencias de si misma, pero mostradas públicamente. Aunque no lo sintamos así, por el desfase del tiempo y espacio, en que mi proyección, entra en sintonización con el otro.

Con el “apartamiento” del yo directo -del cara a cara- en estas formas comunicacionales, surge lo inevitable de las proyecciones aparentemente exhibicionista de nuestro mundo interior, que se expone públicamente en los campos digitales como signos crípticos, que involucra generar claves de aperturas o cierres.

Las redes, sean abiertas o restringidas por mi propia decisión, como puertas que se abren o cierran importan mundos de entrada y salidas, a las que podemos acceder en la medida que lo permita el medio en que se navega.
Ya sea con accesibilidades incluyentes de quienes están en lo mismo, entregando las claves de acceso a quien dejo introducirse dentro mi yo, selectivamente o a veces también sin discriminación de su merecimiento, pero con una “confianza descomprometida”. Ya sea que lo quiera o no.

Este ensimismamiento -extremado en el segmento juvenil, que preocupa especialmente a los padres- y que deja de lado el vinculo cercano, para transportarse a otra dimensión comunicacional, tiene un valor en la toma de conciencia de la proyección reflexiva de “quien soy y como me muestro”, para ir construyendo una identidad personal, ante lo público.
Esto es muy intenso, sobre todo en edades, en que es crucial pararse ante un escenario que demanda competencias y habilidades y venderse como un producto, o requerir de redes de apoyo o imponer la propia existencia como un grito ¡aquí estoy, considérenme!

Esta necesidad de un “existencialismo que surca espacios en la nada virtual”, tan intangible, es un mundo de ideas y sensaciones visuales muy cercano a una conciencia expandida, a un cerebro colectivo universal que se nutre de nuestros impulsos individuales. Se arman en un mundo de inter-acciónes tan entrelazado comparable a una extensión visible de mi propia conciencia, como una prótesis que amplia y concreta lo que bulle y emerge de mi interioridad.

Algunos ven solo una forma de “taquillar y mostrarse”, para tejer su identidad dentro de redes en que filtro el “como quiero ser visto por los demás”. Podría hablarse de un proceso de “narcisismo múltiple”, que me ayuda a “producirme”.

Esos guiones, que tejen libretos de nuestras rutas existenciales, demandan horas del tiempo que le robamos al “cara a cara”, quedando en el registro de fotologs y blogs, en los chateos y email, con la oportuna grabación que hace historia registrada. Son los documentos mas visibles de nuestra inquieta vida interior que podemos mostrarle a todo el mundo.

El “insight” que esto produce, es desequilibrante y al mismo tiempo compensatorio. Este vínculo que rehuye de la relación directa, y del cara a cara, y del olvido del propio mundo cotidiano -por que en medio de estas comunicaciones, estamos más solos que nunca en los espacios reales- es compensado con la proyección conciente de nuestra identidad y su registro, en esta entidad llamada Internet.
Esta aparece como “la entidad” -en este mundo de ideas suspendidas- que constituye la virtualidad de mi propia realidad, como también lo es mi conciencia., pero que es muy limitada, porque esta supeditada solamente a mi.

La tecnologización y complejización que se aleja de la naturalidad del lenguaje directo, para entrar en un marco sistemático y registrado de “comunicación con respaldo informático”, a veces puede comportar una pose, por su descompromiso, como si se estuviera simulando o jugando a mostrarse, y en el fondo no estoy directamente involucrado en esa vinculación presencial, permitiendo no complicarme, con esto.

Sin embargo, la validez de estos ensayos simulatorios en que juego a abrirme al otro sin estar atrapado en una respuesta inmediata y espontánea, en una suerte de despersonalización, es un “despegarse” de los limites medidos de mi propia entidad como persona, es tan legitima, como si me desnudara en mi dormitorio.

Finalmente, mi aura individual actúa -conciente o no- en un entorno parecido a un “artefacto sintiente universal”, algo así como un “ente que está en todas partes” que registra las micro pulsiones de toda la humanidad, y que al mismo me hace mas comunicativo.
Aunque, tal vez se acerque a un ensimismamiento colectivo, estoy más abierto que nunca, a mostrar la construcción diaria de mi identidad. Yo creo que nuestros prójimos más cercanos, ni se sueñan el personaje en que nos hemos convertido.

Paradoja universal. En el espacio real, aparezco ensimismado, pero en el espacio virtual, estoy en exhibición, con más intensidad que nunca.

1 Comments:

Blogger Carol Crisosto said...

La ventaja es que somos nuevos en esta comunidad y mas autènticos que nadie. Saludos.

1:14 PM  

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