Tuesday, January 16, 2007

AL FINAL, MENOS ES MAS


El valor no siempre esta en la sofisticacion tecnologica, sino en la TECNOLOGIA ADECUADA AL CONTEXTO, ya sea geografico, social, economico o cultural.
Cuando veo en las generaciones mas jóvenes un cierto CULTO A LA INNOVACION TECNOLOGICA COMO UN FIN EN SI MISMO, me gustaria acotar, que no siempre la sofisticacion tecnologica es la mejor solucion a una necesidad. Quiero poner un caso paradigmatico para explicar esto.


El arquitecto norteamericano Louis Kahn, cuando tuvo que diseñar en 1965 el palacio de gobierno y la sede del parlamento en Dacca, Bangladesh -el pais mas pobre del planeta- no uso aire acondicionado como especificación tecnica de ventilación y aireación de los recintos, como lo hubiera hecho cualquier arquitecto de la epoca. Uso la circulación natural del aire a traves de muros de albañilería de arcilla cocida, de una manera artesanal, cuya idea la extrajo de una observacion directa de como la gente local aireaba sus casas, y cuya solucion era milenaria, pero muy sabia y barata.
La frescura en ese pais tan pobre era el mayor confort termico, muy esencial para vivir y trabajar en ambientes saturados de humedad y calor.
Las ventanas son perforaciones sin vidrios para que circule el aire y todo el edificio es una isla tectonica alrededor de agua para enfriarlo al cruzar. El espejo de agua tiene una razon practica y a la vez, muy hermosa. No hay un efectismo, ni artificialidad
No cayo en la tentacion del culto a la tecnología top, sino que contextualizo su solucion usando la tecnica mas adecuado al lugar : la mas racional en el uso de los recursos escasos
La racionalidad que se busca en el “MENOS ES MAS” tiene una etica que finalmente influye en la estetica. No porque algo sea sencillo, de poca tecnología, irremediablemente tiene que ser superado, por un avance tecnologico.
Lo que es cierto es que la innovación debe adecuarse al contexto presente, al aquí y ahora, pero situandose en la lugaridad.

EL SILENCIO DEL MINIMALISMO


Como hoy, debemos aprender a meditar con ruido, a ser contemplativos en lo contaminado, a comunicarnos con interferencias de todo tipo, LA BUSQUEDA DEL SILENCIO ES LA BUSQUEDA DEL VACIO. Casi como un absoluto, es la busqueda del vivir con menos.
Hay que decir que el MINIMALISMO surge como una REACCION A LA SATURACION COMUNICACIONAL dentro del universo estetico.
Al cruzar espacios tan diversos como la moda del vestuario, la arquitectura, el diseño, la pintura, la musica, imagen corporal, en fin se ha convertido casi en una filosofia, porque es una forma de vida. Mas que eso, es una forma de ver lo esencial de la existencia humana. A traves de lo minimo.

Como movimiento artistico que aparece en los 60, como una contrapropuesta al subjetivismo y emocionalismo del Expresionismo Abstracto con su énfasis en la improvisación y la espontaneidad, propone en su lugar un arte totalmente preconcebido, de ejecución anónima y de gran claridad, rigor conceptual y simplicidad. Sus principales características como máxima inmediatez subrayando la importancia del todo sobre las partes, superficies inmaculadas, colores puros, formas simples y geométricas realizadas con precisión mecánica, y la utilización de materiales industriales de manera neutra, ha cubierto gran parte de la expresión contextual contemporanea.
Somos nosotros y la circuntancia, decia un escritor refiriendose a la importancia del contexto en el que vivimos. Y entramos en el, en forma inmediata a traves del espacio físico que nos rodea, que como una piel envuelve lo corporeo de nuestra existencia. Es en este ambito, donde se desarrolla esta tendencia.
Como una busqueda mas espiritual, lo material se trabaja en toda su naturalidad cruda y el espacio se desnuda de toda referencia para que quede lo esencial del vacio. Se suele confundir con la racionalidad abstracta del diseño, pues deriva de ella. Va mas alla, al agregar un componente etico. Como una nueva busqueda exploratoria de lo estetico del espacio, lo particular del contexto se retrae y cede espacio a la universalidad de las ideas puras.
La ausencia de contenidos, de mensajes para dejar a la materia desnuda, la forma y el espacio despojado y minimo, sin referencias, alusiones ni significado lo convierte en un lenguaje de sintaxis- conjunto de reglas que definen las secuencias correctas de los elementos de un lenguaje- como una minima expresión semántica.
El guardar silencio como otra forma de comunicación no verbal, ante el agotamiento que produce la saturación de signos e imágenes de un lenguaje basureado, abusado y recargado, es una respuesta casi absoluta. Lo mismo sucede con la abstracción minimalista.
Conceptos como reducción con ausencia de contenidos formales o de estructuras relacionales, síntesis, depuración, austeridad, orden, repetición, desnudez ornamental o pureza material son como caminos instrumentales que nos acercan a una minima vaciedad y pureza de lenguaje contextual.
Como características conceptuales se reconocen el uso de la Abstracción, Economía de lenguaje y medios, Producción y estandarización industrial, Uso literal de los materiales, Austeridad con ausencia de ornamentos, Purismo estructural y funcional, Orden y Geometría elemental rectilínea, Precisión en los acabados, Reducción y síntesis, Sencillez, Concentración y Desmaterialización.

Como paradigma para explicarlo, en la pintura la Abtraccion Minimalista, se traduce en una serie de modus operandi :
Las obras operan sólo en términos de color, superficie y formato.
El carácter "opaco" de la pintura -sólo "pigmento específico" sobre una "superficie específica"- es la negación de cualquier efecto ilusionístico y literal, conforme a su verdadera naturaleza con la máxima sencillez posible.
Las Superficies son enfáticas y monocromáticas, generalmente pintura blanca sobre fondo blanco (Ryman) o de otros colores (Olitski) apenas modificadas con líneas y puntos casi imperceptibles (Martin), por marcas cerca del borde (Olitski), o por pincelazos (Ryman).
Utilización directa de los materiales que son mínimamente manipulados.
Empleo de distintos materiales a fin de explotar la interacción de sus características físicas.
Creación de contrastes como brillante-mate, suave-áspero, opaco-transparente, y grueso-fino (Ryman).
Aplicación de la pintura empastada con efectos de jaspeado (Olitsky) o a base de gruesas pinceladas paralelas (Ryman), a fin de acentuar el carácter literal.
Generalmente, telas de gran formato sin marco y en general, predominio de formatos y colores neutros, busca lo esencial
Lo más importante funcionalmente en un espacio determinado, quedando fuera el exceso, saturación y contaminación visual.

LOS CAMBIOS LENTOS


El arquitecto Peter Eisenman afirmaba que volver a ver una película que nos conmovió hace 20 años, hoy puede dejarnos fríos. Uno es el cambio de los acontecimientos fuera de nosotros, lo otro es como esos cambios nos transformaron la mirada emocional. Pasa con la cultura, y pasa especialmente con la política contingente.

EL CAMBIO DE LA MIRADA
En cámara lenta, nada altera corporativamente nuestro envoltorio y esencialidad. El envoltorio detecta lo que se modifica superficialmente. Lo esencial solo lo capta la experiencia ralentizada.
Son los cambios lentos que se incorporan al pensamiento reflexivo, y que no capta el pensamiento automático -capta lo cotidiano, lo urgente-, lo que hace verdadera mella en el alma. Es cierto que nuestro yo, cambio por su propia madurez, pero los cambios del alma psíquica colectiva, influyeron para siempre en todo lo que miramos retrospectivamente.
Si ya no me conmueve el filme “La Bella Durmiente “, es porque cambio el mundo y mi yo, se fue por otros caminos.
El tiempo cambia el alma de las cosas, cambia los significados. Es decir, el contenido semántico de un signo - indicio, señal de algo- , esta condicionado por el sistema y por el contexto. Pesa la historia.
Si hoy, los niños no se conmueven con una película de Disney, necesitan de otras problemáticas para atraerlos y retenerlos en el cine, también los procesos políticos modifican el “alma utópica”, refutada por hechos que transforman la mirada interior colectiva.

TRANSFORMACIONES DE LA PSIQUIS
El alma de la cultura ha mutado, la psiquis colectiva, también. Los cambios acumulados son irrefutables para el olvido. No se puede volver sobre si mismo. A los 50 años no hago lo que hice a los 15 años. No tiene la misma expectativa emocional y experiencia de logro. Si lo hiciera, la repercusión seria muy distinta, aunque pareciera igual.
El retardo, para sentir algo no cerrado en el corazón, supone dejar la expectativa y ponerse al día, es matar un mito clavado en la memoria. Si crecemos de una experiencia traumática, dejar las utopías democráticas y hacerse realista respecto de los hechos, implica una muerte, y posiblemente un renacer.
A menos que tengamos una fijación emocional en que hemos detenido la madurez en algún punto, lo mutable implica cerrar la gestalt para concluir un proceso significativo que no podía finalizar. Es como dejar a los propios fantasmas.
Lo que nos conmovió en cierta edad nos dejara impávidos al madurar, afectando que leamos emocionalmente la misma realidad de otra manera. El impacto que tuvo, no será el mismo. El proceso inevitable en la memoria de “botar y guardar” selectivo a veces es doloroso, pero sorprendente. Es redescubrirse.
Incluso si la lectura de la película sea distinta, y yo encuentre otras claves que antes no leí, tendré una nueva mirada, que superpone otra capa cognitiva, que me enriquece.

COMO OPERAN LOS CAMBIOS LENTOS
Ahí es donde operan “los cambios lentos” en que se traducen las transformaciones dentro del yo, que se dan de manera perceptibles, velados o invisibles y como efectos postergados, posteriores y retardados.
Sucede por las dimensiones de las velocidades y niveles de entrecruce de los acontecimientos que son distintas y simultaneas, que aparecen algunas operaciones sicologicas en nuestra vida diaria, para manejar esas transformaciones.
Una es a través de la “Densidad de Rehechos Comparativos” - recuerdo que recuerdo que recuerdo- pues así es como el pensamiento reflexivo va superponiendo capas de actualizaciones, dándole densidad a los hechos por las referencias a que son aludidas. Es como la incorporación de la historia a un hecho nuevo.
Otra forma es la “Agregación de las Repercusiones Múltiples” por las colisiones de cambios que operan en mi conducta. El enfrentamiento de la vida se modifica súbitamente, pero eso provoca en cadena múltiple otras transformaciones en la percepción de la vida y sus expectativas.
Los estratos generacionales que se manifiestan por los traslapos de visiones y experiencias diversas que nos obligan a ponernos al dia, si bien hacen crisis múltiples dentro nuestro, nos permiten modelar una y otra vez nuestro yo, con ajustes que nos ponen en vigencia cada día. Cada día debemos ser nuevamente jóvenes para no quedar out del sistema.
Las fluctuaciones que van de la agitación a las rutinas, lo cierto, nos llevaran a las inevitables “Reiteraciones y Repeticiones de Ciclos”, que buscan ajustar la “Estabilidad de Búsqueda y Asentamiento del Equilibrio”, conduciendo a otra forma de sentir los cambios lentos. Al construir un mundo cognitivo habrá un momento de detención o estabilización para fijar un cierto marco básico existencial. No siempre podemos ir a la misma velocidad. Necesitamos un mundo definitivo que iremos reajustando con pequeños cambios.
Por lo anterior, ante cierta perdida del asombro y la reiteración de la rutina de lo conocido y de lo predecible, creara una curiosidad sistematizada que esquematizara la vida, en cierta forma.
Creo que es a partir de ese momento, en que sentiremos con mas fuerza, “los cambios lentos” y el envejecimiento, aunque seamos muy jóvenes, cronológicamente.

Friday, January 12, 2007

EL RECLAMO DE LO TECTONICO


Que los edificios parezcan edificios, que nazcan de una realidad con leyes de materialidad tecnonica, y que lo constructivo este sujeto a la naturaleza original de la materia, o sea que la albañilería se sujete a las leyes constructivas del ladrillo, por ejemplo, es un reclamo que surje extemporáneamente, tal vez, como despedida a un momento de la arquitectura.
La perdurabilidad de la arquitectura esta sujeta a su vigencia tectonica, antes que llegemos a pensar que solo sean instalaciones fugaces como lo es un campamento.
Pero el desfase edificatorio en que la arquitectura es concebida como objeto, artefacto, maqueta, modelo, icono o sea el carácter de representación se traslada a la realidad perdiendo lo edificatorio su fin intrinseco, remece los cimientos del uno de las caracteristicas de la arquitectura : su tectonicidad.
En cierta forma una de las consignas del postmodernismo en la arquitectura era la significación de su lenguaje respetando la continuidad historica de lo edificatorio y el respeto al contexto.
Mucha arquitectura de hoy parece una maqueta posada en un suelo desligada totalmente de su contexto. No parece arquitectura real, mas bien son artefactos mediaticos en que su lenguaje apela a la disolución de la forma.
La construcción del vacio arquitectonico que nacen de las pantallas digitales no considera el traspaso a una realidad tangible, al punto que se replican los render a la realidad material. O sea, no solo se desconoce las leyes de la materialidad, sino que lo material se adapta a la artificialidad de las imágenes proyectadas.

LA ENTROPIA DE LA MODERNIDAD


La materia es entropica, lo que significa que se agota. Todo tiende a consumirse, lo organico a envejecer y lo inorganico a desgastarse, la energia a acabarse. Todo es perecible.

LA MODERNIDAD NOS CONSUME
La “Modernidad” siguiendo una suerte de entropía ontologica sigue un patrón de consumo de ideas y tendencias actuando en las expectativas de las personas como un instrumento, casi manipulador, que produce ansiedad por desechar lo viejo y acoger lo nuevo, como un continium inmodificable.
Como una cualidad motivadora de actividad en nuestro tiempo, es cautivante y devoradora. Por esencia, esta tendencia de la sociedad contemporánea, se “autodevora” para un renacer constante, se destruye así misma sistemáticamente para poder construirse con otro estado, siempre con un nuevo rostro, vive en una ruptura permanente. Por ser “presentista”, vive siempre en el aquí y ahora.
Paradójicamente para existir, no puede conservarse. Si una expresión de lo moderno se autoconserva, niega su existencia. Es contradictorio a su ser. El paso del tiempo es su motor y su verdugo.
Es por ello, teóricamente que es ahistorica, rompe con la historia. Su consigna es que lo nuevo no debe seguir lo viejo, incluso debe negarlo. Como el mito de Lot que se convierte en estatua de sal, no se debe mirar para atrás. Siempre adelante.
Todas las expresiones del arte, incluida la arquitectura, además del conocimiento y la tecnología, ante la búsqueda constante de lo nuevo, contienen su propio germen de obsolescencia en el tiempo. Es parte del ser productivo que todo pase y envejezca. Es la fatalidad de toda creación.
Por ello, el modernismo como movimiento vive en la anticipación, porque lo obsesiona el futuro, lo que esta por venir, lo nuevo. La modernidad es inconformista, incansablemente exploratoria en búsqueda de preguntas y respuestas nuevas.
Las apariencias, en la modernidad, dan cuenta de esta obsesión en las modas, en los recambios generacionales, en el miedo a envejecer, el pánico al rezago y la obsolescencia, a la continua renovación tecnológica, a desechar lo anticuado, a que todo sea y se vea nuevo. Y por ello, es que todo es obsesivamente perecedero.

EL ENVEJECIMIENTO PREMATURO DE LA CIUDAD Y SU ARQUITECTURA
La ciudad y su arquitectura tambien siguen las leyes de la entropia urbana produciendose el decaimiento de la vida util y desgaste de las objetos arquitectonicos, por el continuo devenir de ideas y acontecimientos que reajustan en el tiempo, “lo adecuado del vivir” en la psiquis urbana, y que tiende a acelerarse.
Se produce un fenómeno curioso sobre los efectos de la modernidad como algo intrinsicamente compulsivo : como lo moderno busca la eterna renovacion, toda la insfraestructura espacial habitable va caducando, la modernidad vive matandose a si misma para existir : lo nuevo desplaza a lo menos nuevo, y este su vez margina a lo anterior.
La continua aparicion de la novedad, consume la vigencia de la arquitectura, quedando obsoleta y surgiendo el envejecimiento prematuro que hace mutar la vida urbana por la perecibilidad del acontecer que cobija.
Por la aceleración de la renovación continua de la ciudad que se ha ido acelerando, los procesos se activan y desactivan rapidamente en forma temprana. Lo moderno casi que nace envejecido. Su vida fugaz casi le juega una mala pasada, al imponer la entropía, su condicion consumista.
Si la arquitectura se consume, y la ciudad es perecible, los poblamientos de los residuos habitables que han perdido su vigencia pero que permanecen como fosiles descartados, se hace continua. Lo que es descartado por un segmento social , lo ocupa otro. El reciclaje, es un trasvasije de ocupantes que van sustituyendo la propiedad y las relaciones sociales de la ciudad. Este trasvasije humano, producto del desgaste y deterioro de la trama habitable, va llenando los nichos que van dejando los otros.
El espacio suelo como elemento mensurable soporta este proceso migratorio de la instalacion de la novedad arquitectonica, mientras su desplazamiento sea posible.
Es un fenómeno de consumo enorme de recursos y movilidad que devora tierra, dinero, inversiones y expectativas. Es también uno de los motores del negocio inmobiliario y del crecimiento de lo urbano, basado en el principio de la movilidad social traducida al espacio.
El fenómeno de la perecibilidad del espacio arquitectonico esta en relacion a la velocidad con que la perdurabilidad lo permite.
Pero en esta carrera, la conducta siempre apuesta a tener el ultimo modelo habitable, pero en un ciclo mas largo de tiempo. Barrios enteros tienen un recambio generacional de 30 años, similar a su vida util aunque empiezan a decaer y a morir antes. Es la modernidad aplicada.Asi como le paso a Providencia, le pasara mas adelante a Las Condes, y a Huechuraba, en Santiago, asi sigue inevitablemente. Es la ley de la entropía

Friday, December 29, 2006

LOS LENGUAJES CRIPTICOS

La falta de temas de universalidad de los guiones de directores de cine chilenos en opinión del critico Miguel Machalski denota una cultura con muchos patrones localistas que aunque parecen querer adentrarse en la identidad de lo chileno, finalmente se encierra en temáticas que no trascienden la anécdota.
Estos trozos de nuestra realidad imaginada, quedan como narraciones sin reelaboración, sin una interpretación que lleve implícito valores y códigos entendibles en forma genérica. Parecen, en la mayoría de los casos, historias que solo tocan las fibras de los chilenos, pero en la periferia del alma, no en su esencialidad.


Esto parece acentuarse cuando se da una mirada casual a los escritos de los blogs y estos dan cuenta, en muchos casos que es solo la expresión de la autoreferencia con que vemos la realidad. La mirada de la realidad es subjetiva -muy rica en significados- porque comunico lo que quiero que vean, y las lecturas no siempre logran leer lo que se quiso decir, en cierta forma “Vemos lo que queremos ver”, indudablemente percibimos lo que es significativo a nuestra particularidad.
Si bien en la juventud es explicable como etapa de descubrimiento del yo, del narcisismo necesario para construir su propia identidad personal, la permanente autoreferencia de mis propias significaciones, parece la tónica de la cultura actual como expresiones de lo fragmentario. Lo mas personal posible, aun cuando no sea una trama o una historia universal, y haya que descifrar las claves, porque ni siquiera se pueden traducir los mensajes enviados.
Sin embargo, en la subjetividad existe la universalidad. Asi al menos lo desarrollo la literatura universal.
Pero en los blogs, además de una natural autoproyección, encuentro cierto culto a lo críptico, que revela una tendencia generalizada en la cultura emergente.
Los signos que pintan los grafiteros, las vestimentas de los punk, el “argot” de los iniciados, los juegos computacionales o las rutas de los skates, al igual que algunas claves que entregan los textos que se supone que se difunden para ser leídos por todos sin selectividad son formas de lenguajes, a veces, un tanto oscuros y enigmáticos. Debieran estar abiertos al entendimiento de todos, pero no es asi.
Este carácter tribal de accesos a mis propios mensajes en la cual los codigos se establecen a partir de las identificaciones nos sugiere cierto culto al enigma, al hermeticismo, el cual de cierta manera juega con este “no quiero revelar”, y solo estoy transitando hacia una definición que no esta clara, o es relativa.


Los jóvenes son enigmáticos, cuesta comprender sus claves. En cierta juventud hay una fascinación por lo oscuro, ser bizarro y críptico –oscuro- es top. Lo “cult”- bacán en chileno- es vestir de negro, ser distante y poco predecible. Y ni siquiera en eso, son especialmente explícitos en sus expresiones.
Igualmente lo vertiginoso del lenguaje y el cruce de intervueltas de la realidad narrada, terminan por marear, por su ritmo vertiginoso, por la falta de pausas y lo entrecortado de las expresiones, así como el desenvolvimiento de las ideas.
En los lenguajes, en ocasiones hay léxicos superpuestos que hacen difícil su lectura y enigmática su comprensión. Se requiere de una doble lectura o de leer entre líneas.
Es cierto que la inmersión en lo contextual de la realidad, particulariza la mirada acentuando el suceso local con todos los matices. Sin embargo la inconexión , la ambigüedad de los contenidos, la hipertextualidad y superposición de ideas y sensaciones que concurren en un texto, prácticamente lo hace incomprensible a quien no este en complicidad con el autor o que haya vivido la misma experiencia, o que tenga las claves para entender el mensaje.
Es importante en la literatura clásica la universalidad de los temas aunque trasmitan la sutileza sicológica y la complejidad del contexto de época o de cultura. Se entiende igual, porque hay una problemática universal.
El juego es universalizar lo personal. Es la clave para no ser tan críptico, y llegar a todos, y al mismo ser genuino, tener un lenguaje propio.

Friday, November 17, 2006

UNA FRIA GENTILEZA


A veces “nuestra arquitectura chilena”, como constructora de contextos, elabora paisajes donde nos desenvolvemos, que parecieran inducir emociones ajenas, en nosotros. Apropiándonos, de estos escenarios, como si nos vistiéramos con ropas prestadas, a pesar de sentir “importadas y ajenas”, finalmente terminamos por aceptar. El sistema como modelo, o al revés, termina “modelándonos”.
Estas emociones que vivimos, a nivel casi subliminal, curiosamente, terminan por ser más coherentes, de lo que la intención inicial supuso, tomando una vida propia que nos alcanza, y nos afecta hasta lo más profundo del alma.

En la anorexia espacial de ciertos cuerpos arquitectónicos contemporáneos me parece ver, algunas veces, como estos contenedores concebidos “a préstamo” traídos de Nueva York o Madrid sutilmente parecieran sincronizar o encajar ciertas semejanzas cualitativas de fría espacialidad e impersonalidad con “las maneras” de su acontecer.

La arquitectura es un vehículo de introducción de globalidad, de escenarios de ajuste, de rehacer y reconstruir permanentemente los escenarios y aun las identidades colectivas. Pero, es también la generadora de “Realidades Prestadas” que afectan la reconfiguración de estas identidades y como se vinculan
Pensamos lo que otros piensan o ponemos temas que otros introducen para hacerlos nuestros y asimilarlos a nuestra cultura vigente como un juego entre obsolescencia y vigencia, pero en definitiva son solo Instrumentos de construcción de contextos, al servicio del los sistemas.
Una manera de entender el significado de esto, es examinar la fría cordialidad de los llamados “Servicios Intangibles”. Estos, finalmente desnudan una dramática certeza.

En todo lo que sostiene la burocracia top de bancos, financieras, AFP, Isapres y otros pareciera “disimularse” una atmósfera de soledad existencial que queda oculta tras una sonrisa fabricadamente (producidamente) gentil.
Detrás de una fachada “ultra high tech” con un piso abierto como aparente “espacio acogedor y transparente”, esta oculta la hermeticidad del “piso superior” que es la “caja negra”, como las cámaras secretas de los antiguos templos, de quienes toman las decisiones, en definitiva, fríamente calculadas. Cuantas veces nos hemos quedado esperando, que la decisión venga de arriba. Estamos en manos de estos modernos sacerdotes herméticos.

Además, en la relación inicial de vinculación con estos “entes institucionales”, hay una velada verdad, que no aparece. Esta casi “simulación encubierta” es mutua tanto para el “funcionario” aparentemente “ejecutivo” como para el “cliente”, en que la determinación y autonomía es casi nula para ambos, cuando tras de ellos se impone “El Sistema”. Nadie queda mal, por que las decisiones las toma un cuerpo sin rostro.

Esta descarnada realidad que nos provoca una sensación de cierta desolación, pero intuido a nivel subliminal, parece refutar lo que son las certezas existenciales mas profundas. Finalmente nos despoja de las ilusiones, para comprender estos cuerpos abstractos y como nos vinculamos con ellos.
Más allá de percibir la cautividad del servicio, la operatividad del sistema, las funciones pragmáticas establecidas, de la cual la persona como cliente es una meta a alcanzar, sin considerar lo que realmente quiere o necesita.
Somos el producto de nuestras propias limitaciones o confianzas que ha ido construyendo el sistema. Si nosotros queremos un producto, finalmente la cosa se invierte, porque nosotros somos el producto : nuestro dinero es apetecible, aunque nosotros no lo queramos ver, al revés. Más bien, siempre fue así.
Son los vínculos despersonalizados de todos los días - que bien pudiera resolver la robótica como “el ser un buen funcionario” - en la cual “el factor humano” es casi mínimo e innecesario. Mi ejecutivo del banco es cada día, más mecanicista y reemplazable.

Como si el hombre estuviera supeditado a un sistema que el mismo creó, y que se le ha vuelto en contra. Pareciera adoptar el mismo rango de autonomía y capacidad de manejo que el aparato. Irremediablemente se vuelve parte del aparato. Tanto para el funcionario como el cliente. Y todo debe estar establecido en esos términos. No hay actos imprevisibles. Se detesta eso, como algo casi peligroso. El factor humano ha sido mecánicamente contenido.

Curiosamente, en los edificios inteligentes de estas corporaciones pareciera hablarse de “un sistema que opera solo” y del cual sus funcionarios son meros “operadores”, sin que estén involucrados, sino mas bien, supeditados a esta estructura inteligente. Como que hubiera algo maquinal que gobierna esas conciencias, algo muy deshumanizado.
Lo dramático de todo, es que son estos “no lugares” que contienen esta significación indirecta, la que impacta tan despiadadamente a veces en nuestras vidas, y sin embargo estamos en sus manos.

Como contenedores de “cuerpos sin capacidades de movimiento” en las decisiones, “operadores” que casi no tuvieran almas, cual maniquíes de carne y hueso que son soportes, una cara visible de algo invisible, un respaldo a una automática operación financiera que son los que en definitiva, se han vinculados de alguna manera con nuestro capacidad de retribuirlos económicamente.

Los eslóganes de que los “servicios son personalizados” parecen contradecir los verdaderos significados de establecer vínculos con nuestro patrimonio. Porque de esto, no tienen mas que una sonrisa producida con una fría cordialidad.

Thursday, November 16, 2006

UN URBANISMO MAS INTIMISTA


El “intimismo” -distinto a lograr intimidad- es tal vez la dimensión mas estrecha de vinculación, en que el acercamiento y la proximidad física permiten estrechar la comunicación y desnudar ante el otro los rincones del alma, exponiéndose sin caretas. Las confianzas, permiten conocer y mostrar nuestras interioridades, el ser más intimo.
Al igual como los Fiat 600 por el mínimo tamaño de su cabina y los ambientes masivos de proxémica apretada, también, la música romántica, el baile del tango, o tomarse un café acompañado en una mesita, creaban atmósferas muy intimistas que permitían conocer mas profundamente a una persona, hacer amigos de verdad o encontrar pareja.
La generación de estos ámbitos intimistas lograba vínculos con conexión emocional y afectiva, porque el encuentro cara a cara enfrentaba a las personas.

He tratado de explicarme porque me ha atrapado tanto el film “Perdidos en Tokio” de la directora Sophia Coppola y es porque logra esa atmósfera intimista -con una aparente liviandad- entre los protagonistas, extraños entre si. Ese encuentro en un país extraño, los lleva, finalmente, a encontrarse con el si mismo de sus propias conciencias. Lo interesante : evita la habitual relación amorosa a que nos tiene acostumbrado Hollywood, adentrándose en una profundidad más existencial.
La otredad, en este caso, permite explorar en definitiva quien soy yo, de una manera mas verdadera. El antiguo “conócete a ti mismo”.
Como pretexto, refleja una crisis de época en que los tiempos nos están poniendo a todos entre la espada y la pared, y son ineludibles, en algunos momentos, tener estos “cara a cara” con nuestros dramas urbanos.
Hay relatos de masividad que alcanzan su punto magistral en los momentos mas intimistas, porque se produce el encuentro con lo significativo, lo que realmente importa de la vida.
Los lugares de intimismo espontáneo en una ciudad, pueden darse en los lugares más insospechados, dependiendo de cómo la intimidad se apropie del espacio urbano. Ya sea, en una mirada de reojo en los trasportes públicos, compartir una vitrina, cohabitar un rincón “carretero”, codo a codo en una sala de urgencia o en la sala de un aeropuerto las oportunidades de entrar en esa escala proxémica intima con un extraño son innumerables.
El “Microurbanismo”, como una manera de ver la ciudad en su dimensión urbana a escala intimista, posee esa dimensión que no alcanza a tener el Urbanismo General de gran escala -que tiende a esquematizar la ciudad- poniendo la lupa en la micro escala de relación directa con los sucesos emocionales, que alimentan la psiquis colectiva de las ciudades.
Hoy todo esta dirigido a encontrar canales de un intimismo mas metafísico, en la cual se parecen proyectar las soledades, al igual como las pinturas de Hooper o Nemesio Antunez, por el gigantismo de la escala urbana.

Esto que le ocurre al habitante de las grandes ciudades, esta planteando que el existencialismo como corriente de pensamiento hoy es experiencia real de vida para millones de personas, mas que, solo ideas filosóficas. Viven, como Sartre o Camus especularon en textos teóricos.
El sentirse arrogado a un mundo para resistir el creciente anonimato, la indiferencia hacia el otro, el individualismo, la desconfianza no pueda verse como un absurdo producto de la nada, que “es sin llorar”. A veces se hace insoportable sentirse “extranjero” en el propio terruño, y explota por otros lados, en mil conflictos existenciales.
Era patético escuchar al Rumpy oír desnudar miserias íntimas por la radio, o ver relatos de la vida intima de la Raquel Argandoña en TV o la soledad disfrazada de tantos seres que se fabrican un personaje o de las personas que buscan “ciber sexo”. Hay tanto que decir al respecto.
Esta enajenación, que impide el intimismo en las relaciones humanas, carcome esa vinculación tan necesaria que tenia en forma natural la aldea o el poblado, y que se va perdiendo en la medida que las ciudades se transforman en megas estructuras.
Se hace cada vez mas necesaria tener una visión de “Microurbanismo” que incluya esa dimensión que restituye los espacios de confianza, en oposición a la invisibilidad del otro, o esa fría gentileza que se percibe en instituciones de venta de intangibles o de servicios, o esa “producida” sensación de ciudadanía masiva y populista, que en definitiva es abstracta.
Curiosamente el gigantismo urbano esta obligando a preocuparse, mas que nunca de la micro escala, donde se logra cierta sintonía fina personal en ese “envolvimiento intimista”. Hay un pick en la cercanía para lograr comunicación plena, cuando entra en juego el contacto real con la otredad.

Si el abrazo denota confianza, o un apretón de manos o un beso en la mejilla es señal de aceptación formal, sin llegar a un plano pasional, porque trata mas del encuentro publico urbano en la cual es muy incidente el ámbito espacial donde se desarrolla. Significa que los ámbitos necesarios a encontrar intimismo, son la base desde donde parten al encuentro del si mismo para ir al encuentro del otro.
Los espacios para encontrar la otredad, suponen la total confianza, y estos apuntan a generar vidas cruzadas y no paralelismos. Ámbitos en donde sea crucial que nos necesitemos los unos de los otros, en donde necesitemos pedir y recibir un producto con un intercambio personal, y no digitando una tecla, en donde sea primordial intercambiar palabras, incluso gestos y contactos físicos mínimos. Y más que todo, que debamos intercambiar miradas y sentir al otro en su proximidad física.En cierta forma, el “micro urbanismo” esta atento a este “intimismo urbano publico”, porque en definitiva eso es lo que hace ciudad. Es lo que le otorga

Tuesday, November 14, 2006

ENSIMISMAMIENTO EXHIBICIONISTA


El exhibicionismo de interioridades humanas que inundan el universo virtual de la Internet, lanzando al ciberespacio, múltiples expresiones del yo más íntimo, constituye un fenómeno paradojal, más allá de todo el uso pragmático que tiene. Un aspecto muy interesante, ocurre con las redes ocupadas por subjetividades demandadoras de atención que requieren de un “escenario planetario” para exponer quien soy, de donde vengo y para donde voy.

Este fenómeno puede ser visto como un entrenamiento de mi propia “autoreferencia” que me desliga del otro, pero que necesita del otro para existir como individuo, frente a los otros yoes proyectivos que están en la misma.
Naciendo de la dialéctica “yo te veo - tu me ves”, ha trascendido hacia una mutación proyectiva de nuestras identidades. Yo y tu salimos al espacio para poderlas reconocer, en un acto mas bien, introspectivo, en cuanto a que me interesa del otro, su interioridad, pero mas me interesa tomar conciencia de mi propia introspección, al proyectar un mensaje de mi mismo.

Entendidas, como proyecciones de reafirmación de la propia individualidad que se hace notar y que ejercitamos cotidianamente en la Internet, ya sea en la visualidad de los fotologs, o el texto escrito de un blogs o un mensaje siguiendo un parámetro caligráfico que va registrando nuestras inquietudes que agitan el alma diariamente, como cuando escribíamos un diario de vida.

Especialmente los blogs, y en menor medida los textos de mensajes hacen evidente una búsqueda nueva de comunicación en un “ensimismamiento de carácter expositivo”, como otra forma de proyección que elabora una dimensión alternativa a los racconto y murmullos de la conciencia.
Esta hace infidencias de si misma, pero mostradas públicamente. Aunque no lo sintamos así, por el desfase del tiempo y espacio, en que mi proyección, entra en sintonización con el otro.

Con el “apartamiento” del yo directo -del cara a cara- en estas formas comunicacionales, surge lo inevitable de las proyecciones aparentemente exhibicionista de nuestro mundo interior, que se expone públicamente en los campos digitales como signos crípticos, que involucra generar claves de aperturas o cierres.

Las redes, sean abiertas o restringidas por mi propia decisión, como puertas que se abren o cierran importan mundos de entrada y salidas, a las que podemos acceder en la medida que lo permita el medio en que se navega.
Ya sea con accesibilidades incluyentes de quienes están en lo mismo, entregando las claves de acceso a quien dejo introducirse dentro mi yo, selectivamente o a veces también sin discriminación de su merecimiento, pero con una “confianza descomprometida”. Ya sea que lo quiera o no.

Este ensimismamiento -extremado en el segmento juvenil, que preocupa especialmente a los padres- y que deja de lado el vinculo cercano, para transportarse a otra dimensión comunicacional, tiene un valor en la toma de conciencia de la proyección reflexiva de “quien soy y como me muestro”, para ir construyendo una identidad personal, ante lo público.
Esto es muy intenso, sobre todo en edades, en que es crucial pararse ante un escenario que demanda competencias y habilidades y venderse como un producto, o requerir de redes de apoyo o imponer la propia existencia como un grito ¡aquí estoy, considérenme!

Esta necesidad de un “existencialismo que surca espacios en la nada virtual”, tan intangible, es un mundo de ideas y sensaciones visuales muy cercano a una conciencia expandida, a un cerebro colectivo universal que se nutre de nuestros impulsos individuales. Se arman en un mundo de inter-acciónes tan entrelazado comparable a una extensión visible de mi propia conciencia, como una prótesis que amplia y concreta lo que bulle y emerge de mi interioridad.

Algunos ven solo una forma de “taquillar y mostrarse”, para tejer su identidad dentro de redes en que filtro el “como quiero ser visto por los demás”. Podría hablarse de un proceso de “narcisismo múltiple”, que me ayuda a “producirme”.

Esos guiones, que tejen libretos de nuestras rutas existenciales, demandan horas del tiempo que le robamos al “cara a cara”, quedando en el registro de fotologs y blogs, en los chateos y email, con la oportuna grabación que hace historia registrada. Son los documentos mas visibles de nuestra inquieta vida interior que podemos mostrarle a todo el mundo.

El “insight” que esto produce, es desequilibrante y al mismo tiempo compensatorio. Este vínculo que rehuye de la relación directa, y del cara a cara, y del olvido del propio mundo cotidiano -por que en medio de estas comunicaciones, estamos más solos que nunca en los espacios reales- es compensado con la proyección conciente de nuestra identidad y su registro, en esta entidad llamada Internet.
Esta aparece como “la entidad” -en este mundo de ideas suspendidas- que constituye la virtualidad de mi propia realidad, como también lo es mi conciencia., pero que es muy limitada, porque esta supeditada solamente a mi.

La tecnologización y complejización que se aleja de la naturalidad del lenguaje directo, para entrar en un marco sistemático y registrado de “comunicación con respaldo informático”, a veces puede comportar una pose, por su descompromiso, como si se estuviera simulando o jugando a mostrarse, y en el fondo no estoy directamente involucrado en esa vinculación presencial, permitiendo no complicarme, con esto.

Sin embargo, la validez de estos ensayos simulatorios en que juego a abrirme al otro sin estar atrapado en una respuesta inmediata y espontánea, en una suerte de despersonalización, es un “despegarse” de los limites medidos de mi propia entidad como persona, es tan legitima, como si me desnudara en mi dormitorio.

Finalmente, mi aura individual actúa -conciente o no- en un entorno parecido a un “artefacto sintiente universal”, algo así como un “ente que está en todas partes” que registra las micro pulsiones de toda la humanidad, y que al mismo me hace mas comunicativo.
Aunque, tal vez se acerque a un ensimismamiento colectivo, estoy más abierto que nunca, a mostrar la construcción diaria de mi identidad. Yo creo que nuestros prójimos más cercanos, ni se sueñan el personaje en que nos hemos convertido.

Paradoja universal. En el espacio real, aparezco ensimismado, pero en el espacio virtual, estoy en exhibición, con más intensidad que nunca.

Monday, November 13, 2006

LA SOSPECHA FRANCESA

Tratando de comprender al filosofo francés Paul Virilio, que como todo profeta, anuncia visiones apocalípticas por las inevitables trayectorias de colisiones que se avecinan, sostenida en signos que la cultura global y el mundo virtual de Internet evidencian, metaforizo su aprehensión, como si nuestros pies estuvieran bajo un volcán, a punto de hacer erupción.

Es extremadamente difícil desentrañar toda la complejidad alegórica de su discurso, por su intrínseca hipertextualidad en la que se entrelazan las dimensiones del tiempo y del espacio, sin embargo uno de los hilos conductores esta en el tema de la velocidad de los sucesos, y como esta afecta la percepción del espacio terrenal.

Este fenómeno, se inicia cuando Occidente entra en una loca carrera por obtener velocidad en el desarrollo de la civilización moderna, sobre todo por la aceleración de los medios de traslado de la información, sea como medios de transporte tren a vapor hasta la cohetería interplanetaria- o medios de comunicación -desde el telégrafo y pasando por tv satelital, Internet o sistemas computacionales- su denuncia conduce directamente a las distorsiones en la relación del hombre con su entorno, y como esto, trastoca todas las percepciones que tenemos del tiempo y del espacio en la dimensión humana. Y del cual, el cuerpo y sus sentidos como el ojo, el oído, la boca o las manos son, principalmente el parámetro de medida, para ser procesadas por nuestras neuronas.

Es cierto que los intelectuales franceses, formados en una cultura reflexiva, o menos pragmática son muy críticos de la “American Life”, no tragándose todas las bondades del computador y la Internet.
Cuestionando la falta del encuentro cara a cara en las relaciones que establece, y por la natural rivalidad con la cultura “Made in Usa”, estos productos son banalizádos, casi como consumo cultural chatarra. Discurso incorrecto, con algunas certezas.

Virilio que inicialmente es arquitecto urbanista de una cultura mediterránea, acostumbrada a la vida publica ciudadana, es visceral para metaforizar el tema de la devastación de la ciudad y de lo urbano, por la eliminación paulatina de la fricción espacial. Le trae horrorosos recuerdos de escombros y ruinas de guerra.
La consecuencia es que el lugar físico como espacio topológico deja de tener importancia al imponerse el lugar virtual. La realidad virtual sustituye a la propia realidad. El encuentro se realiza en los nichos de la Internet, y no en los espacios públicos como son las plazas y cafés de una ciudad.
Esto que parece tan obvio, considerando las múltiples redes de encuentro que ha establecido la e_comunicación virtual, desarticula la misión de lo urbano, debilitando y probablemente destruyendo finalmente el concepto de lo citadino.
La ciudad pierde validez como un ente necesario para el encuentro de las personas. Esto es más devastador que si una bomba atómica cayera sobre Nueva York.

La fricción espacial es la resistencia que opone el espacio para que un individuo pueda ir de un lugar a otro. Al desaparecer las distancias por la telepresencia, desaparece esa resistencia, ese esfuerzo ya es inútil. Así el mundo se empequeñece, desapareciendo la necesidad de traslado y la necesidad de la corporeidad física para establecer un encuentro cara a cara. Inevitablemente, buscándose el ahorro de tiempo para que la duración de ocurrencia de los sucesos también se acelere, aparece la inmediatez, con todas sus consecuencias.
Todo es inmediato en todas partes. Y esta inmediatez le incomoda mucho a las culturas del encuentro, como también a las aislacionistas. A lo instantáneo, le importa reducir la distancia a cero. “Apreto un botón y lo tengo” dice el slogan.

El sistema global sustentado en las e_comunicaciones por su interdependencia, indirectamente hace al mundo más frágil y débil que nunca, afectándonos a todos.
Hasta el suceso mas ínfimo puede generar catástrofes comunicacionales o económicas como por ejemplo las epidemias que afectan a las multitudes planetarias por el efecto mariposa – el aleteo de una mariposa en Shangai produce un huracán en el golfo de México- o como que una fluctuación de la bolsa en Bombay hace caer como una naipe la de Buenos Aires o Frankfurt.

Con esto se puede deducir que la territorialidad se hace más difusa y las fronteras parecen irse diluyendo. Quedando en una situación ambigua el control del dominio del suelo como territorio. Empiezan a quedar caducos todos los controles de dominio del espacio, a pesar de los nacionalismos, los fundamentalismos, las restricciones culturales, religiosas o ideológicas.
El entrecruce de información, la fusión y expansión de los mensajes que viajan por el universo virtual se ve como una amenaza por el desfase de la fijación espacial. La desaparición de la radicación como sentimiento de pertenencia es el demonio para los patriotas, los sedentarios, los localistas, los costumbristas, los que aman el terruño.

La globalidad ha penetrado en todos los ámbitos inimaginables de la civilización actual colándose en la conciencia de los seres humanos, haciéndose una cultura porosa que deja “pasar sin filtrar”, porque desaparecen las fronteras dentro de la psiquis de las personas. Sin censura exterior ni interior. Esta influencia como un bombardeo que parece borrar todo signo de aislamiento personal o comunitario, también hace desaparecer las fronteras del contexto inmediato de la realidad que vivimos cotidianamente. Incluso, el propio acontecer local queda desplazado por la superposición de esta realidad externa. La piel con su porosidad se deja permear por lo mediático de la globalidad, abriendo sus compuertas al fluir libre de los impulsos comunicacionales. El mundo se ha convertido una aldea dijo Marschall Mac-luan.

Este efecto tan íntimo para las personas que va paralelo a una extensión del comercio mundial para ampliar los mercados de consumo -necesidad expansionista del capitalismo- elimina el límite. En lo Micro y lo macro.
Algo tan esencial a la autonomía, ya sea para una cultura, un régimen político, o una defensa desesperada de una costumbre local se salta la capacidad de mantener mis dominios de lo que quiero ser, imponiéndose otra leyes invisibles pero mas confusas y por tanto potencialmente peligrosas. Todo se hace difuso.

Las distancias de lo lejano se suprimen, y se crean otras distancias en lo íntimo. El próximo ( léase prójimo) cercano no existe, existe el próximo lejano que es el que me importa. Esta acentuación crea así, distorsiones en los vínculos entre los seres humanos.
El asombro de las distorsiones de la realidad ha pasado rápido. Ver transeúntes hacer cosas privadas en lugares públicos, no es lo mismo pero es análogo como mensaje a exhibir intimidades a millones de televidentes, divisar individuos que caminan hablando solos con un celular en el oído, o vinculaciones hogareñas dispersas solo sustentadas por telefonía digital. Cada cosa ya no tiene su lugar. Los lugares definidos para un acto determinado se traslapan, se entrecruzan, se alteran o mutan. La movilidad viaja por impulsos comunicacionales, salvando distancias. Y también, creando distancias.
No es lo mismo, si viajo desde la inmovilidad de una pantalla en mi casa o si me expongo virtualmente con fotologs, blogs o chateos inciertos, aunque sean actos intimistas. Tampoco es lo mismo si me encapsulo en mi note book con programas policíacos para no ser contagiado con algún virus informático, o si busco anónimas ciber-relaciones.
Pero, todos estos actos tienen en común, es que existe la misma indiferencia, la misma distorsión vincular, la misma evasión al encuentro real del otro, cara a cara. Y estamos acostumbrándonos a ello. Casi hemos establecido una filosofía de la sustitución constante del prójimo.

Esta filosofía de la sustitución, que también afecta a nuestra concepción del tiempo y del espacio, a Paúl Virilio no le saca de la cabeza que uno de los miedos colectivos mas actuales es el derrumbe del sistema como una Torre de Babel que se viene abajo.