Saturday, October 21, 2006

ORIENTE EXPRESS



A la distancia Shangai pareciera un objeto de culto que los occidentales han producido para su propio regocijo. China esta siendo construida a imagen y semejanza de lo que Occidente piensa que es Oriente, al igual como ya lo es Hong kong.
La fascinación que ejerce una cultura que se reinventa, a cada momento, y al mismo tiempo es inamovible culturalmente, es proyectiva, porque extiende un mundo onírico nuevo.
China ha pasado a ser un icono de culto, porque occidente ve en lo oriental, una completa cosmovision que viene de otro mundo, y una oportunidad de pensar el futuro, ensayando nuevas formalidades. Como opera con otra estetica, todo parece estar pensado y construido de otra manera, casi de otra galaxia.
Si bien Occidente vuelca su economia hacia China, esta parece absorver inexorablemente todo como si se traspasara a otra dimension, devolviendo una imagen casi distorsionada, nunca imaginada. De paso, va orientalizando globalmente todo el planeta, con este reflejo que atrae extrañamente.
Parece existir una cierta hipnosis ante el ultimo eslabon de lo remoto que estaba perdido y que de pronto, surge ante nosotros, como un gigante escondido, que cautiva y asusta.
Esta cautivación ha provocado un enamoramiento de occidente hacia lo que esta construyendo en China, sobre todo de los grandes inversionistas al que le gustan los macro negocios.
Este mundo tan lejano, que pareciera sostenerse en quimeras tras ciudades de oro, desde una sociedad casi arcaica va construyendo una nueva modernidad. Muy apetecible al capitalismo occidental, como lo fue la conquista del oeste, la reconstruccion de Europa, o la occidentalizacion de Japon y Corea en otras epocas.
Si se va mas precisamente, a esa estetica oriental, que opera con otros canones, parece posible que haya sido inventada tambien de la nada. O reinventada.
Los mundos proyectados de megaciudades y gigantescas edificaciones, torres de grandes corporaciones junto a enjambres de autopistas y pasarelas con multitudes para reconstruir un habitat se apoyan en imágenes nuevas que recrean un futuro casi cinematografico. Es ineludible una influencia de lo escenografico como gravitante del exotismo, mas cercanas a promociones hollywoodenses que planificaciones muy estudiadas.
Mucha arquitectura nueva que parece pensada en China no son mas que ideas de arquitectos de todo el mundo que exploran esteticas nuevas, y se abren a una espacialidad que combinan imaginarios y tectonicidades, emergentes de escalas gigantescas como mega espacialidades, que delinean tambien un macro urbanismo a una escala inimaginable.
Si lo numerico es aplastante, una mega escala como parametro de medida para todo, ve un hombre empequeñecido, por el tonelaje de la masa humana. Se instuye todo ese arsenal de mega-imágenes como si fuera un laboratorio de exploración de lo que va a ser una probable post humanidad.
La estetica asiatica esta explorando otros canones, que ademas de extraer concepciones cuya fuente es su arquitectura tradicional, a veces pareciera establecer una espacialidad y formalidad sintetica -simbolica que exagera la nota en cuanto a diferenciarse culturalmente.
Sus signos y claves son incomprensibles a una lectura del espacio como la leemos nosotros, al otro lado del mundo.
Si para nosotros pudiera parecernos un lenguaje kitsch, para ellos es solo una actualizacion de su estetica cotidiana. Sin embargo lo exuberante que puede tener para los occidentales, es tan extraño como lectura, complarable a habitar en un platillo volador.
Cierta estetica mezcla de Flash Gordon, TV basura y grabado shintoista en que lo simbolico de la forma procura establecer representaciones de una identidad arquitectonica que vayan mas alla de la tradicion, paradojalmente no hacen mas que replicar esteticas alusivas y evocativas a caricaturas de su cultura.
Si la inmadurez de las expresiones mas actuales tan rimbombantes no filtra el signo, y aun no deja de "representar" la arquitectura, es porque no abandona el simbolismo, tal como lo fue en los años 50, asociar imagenes de la tecnologia espacial con la modernidad.
Lo iconico que siempre apela a la "cultura de representacion" aun no encuentra un camino propio a la abstraccion y conceptualizacion de construccion del espacio, propiamente oriental, si es que existe.
Sin embargo nadie puede eludir lo iconico de lo multitudinario, o el simbolismo de lo gigante, en que todo se mide a escala de mega ciudad, con formas de vida en que han desaparecido los ciclos naturales, y en que lo insolito es la nota mas comun. Ahí hay algo muy potente que debe ser motivo de atencion, para nosotros.
En una cultura emergente en que una casa puede ser la anticasa y la vida esta patas arriba, nos hace intuir forzosamente que se viene un mundo muy diferente, influido por estas visiones, que cambiaran para siempre los canones de la arquitectura y los modos de vida.
Nunca olvido el testimonio de un arquitecto coreano que ejercia en Santiago, Chile en que sus casas eran muy sui generis, y el decia que el nunca vivio en una casa tipica, crecio en medio de una fabrica artesanal familiar, con maquinas y bodegas y esto, habia producido un concepto de hogar muy distinto. Concebia la vivienda, rotundamente, de otra manera.
Lo exotico como algo nunca visto, desconcierta y asombra. Hasta hace muy poco tiempo, lo inverosímil de lo oriental lo cubria lo japones o lo coreano, sostenido en un culto a una modernidad que creo un mundo artificial, mas propio del invento tecnologico, que impregno toda su cultura . Si este mundo reinventado se vive como algo natural, algo que siempre fue asi, la fascinación actual por China solo sirve de pretexto para acercarnos a desentrañar lo que esta por venir, y no solo en lo tecnologico, sino tambien como un nuevo escenario en lo cultural.
No creo que sea simple casualidad que el japones Keiko Karachi trabaje con la antigravedad y la suspension de la realidad gravitatoria sin arriba ni abajo, como desplazandose en el espacio de la antimateria o la pelicula inglesa "Codigo 46" tiene como escenario una ciudad china para contruir una historia levemente apocaliptica en un futuro cercano. Por algo será.
El vislumbrar de algun modo, la Post Humanidad en que importa mas el sistema que el hombre, nos recuerda la historia de Marco Polo, que cuenta las maravillas de la China siglo XV, que introdujo una mirada nueva en Europa, que expandio la idea de la existencia de nuevos mundos.
Precisamente, hoy, todos quieren peregrinar a China, para tocar algo del cielo, y saciar esa sed que produce la fascinacion y la codicia, por un nuevo mundo.

Gino Schiappacasse, arquitecto

Thursday, October 05, 2006

VIDAS ENTRECRUZADAS

La ruptura de la linealidad de un relato, que se ha intentado en el “cine de hipervínculos” en películas como “21 gramos”, “Traffic” o “Memento” y últimamente en “Syriana” o “Crash”, activa la necesidad de un espectador alerta que debe ir uniendo los fragmentos para que finalmente se arme la historia total, o mas bien, la relación que hay entre las múltiples historias que se entrecruzan.
Todas son historias complejas entretejidas a partir de episodios aislados pero unidos con relaciones laterales, no sobresaliendo más que el conjunto, finalmente. Demostrando que las realidades complejas están atravesadas por múltiples vinculaciones. Tal cual como es la vida, en general.
El cine en si, es un arte que trabaja con fragmentos, uniéndolos, como el ensamble de un barco. Las escenas que se suceden, filmadas aisladamente finalmente se compaginan y editan para narrar una historia, o muchas historias simultáneas.
Si quisiéramos sintetizar en un film en que temática y estructura narrativa son fragmentaria, este es “Crash”, que al oído suena onomatopeyicamente como un objeto que se rompe en mil pedazos.
Film que evidencia la tendencia urbana actual a evitar el contacto del otro. Al mas leve roce, emerge el conflicto o la indiferencia y hace crisis la aparente convivencia social. Estos mini estallidos parecen demostrar lo trizado del tejido social en las ciudades americanas, pero podría ser, cualquier ciudad. Y sin embargo el director -Paul Haggis- no hace más que evidenciar que al final del día no hay mas que vidas cruzadas y que los cursos de colisión de los aconteceres personales son las oportunidades para el encuentro como cuerpo social, aunque le hagamos el quite. La soledad urbana tiene su redención en lo accidental de los conflictos.
Geométricamente si la soledad son líneas paralelas, su liberación son líneas cruzadas, o sea, el choque de las trayectorias personales.
Si la fragmentación es la traducción de la diversidad social y cultural urbana, cada historia personal es, una entrada más, a esa rica complejidad.
Hoy son frecuentes las lecturas con hipervínculos en que la realidad se representa de manera múltiple y que rompen la linealidad única de lo narrativo.
Teniendo en el enfoque múltiple, la simultaneidad de la realidad presentada, su lectura es accesible desde cualquier episodio, construyendo una historia, en forma no secuencial. De una historia, surgen muchas historias. El armado y recorrido de la trama, abordable por diferentes entradas, se interconecta, pudiendo crear múltiples versiones con resultados impredecibles.
En la lectura de la hipertextualidad que trasmite el lenguaje arquitectónico actual, la ciudad va construyendo una imagen espacial compleja dentro de la psiquis del habitante, superponiendo y vinculando nuestros propios episodios. Con todo el espesor psíquico de las experiencias significativas acumuladas en los espacios de la ciudad, despliega casi una tridimensionalidad del alma, que elige y focaliza.
Ese mapa psíquico de la ciudad objetiva, tiene millares de versiones subjetivas, porque dibuja en el interior de cada uno de nosotros -por los fragmentos que la memoria va eligiendo- múltiples episodios interconectados, como una “Ciudad Entrecruzada”.
Esa extracción personal que focaliza la mirada y elije la manera para vivir la ciudad o un espacio urbano, depende emocionalmente de lo significativo de la lugaridad en nuestra conciencia, de lo que nos haya sucedido o de lo que queremos que nos suceda.
En la lectura de la arquitectura actual más compleja, en que cada uno arma su propia versión, la experiencia subjetiva del usuario lo obliga a una participación mas activa para vivir y recorrer sus espacios, casi a una exploración hipertextual de la realidad espacial y de su acontecer.
Esto sustenta múltiples miradas aun cuando el objeto arquitectónico es el mismo para todos, pero sus recorridos y visiones, así como las sensaciones, son íntimamente personales.
Cada uno selecciona las entradas a esa “Ciudad Entrecruzada” que lo satisfacen, cada uno busca su propia ciudad, se apropia de un pedazo de ella, porque todos construimos una versión diferente. Es nuestra propia ciudad, al igual que las ficciones elegidas arbitrariamente de un film, y en que cada historia es impredecible. Aunque al final, la ciudad arme una sola historia colectiva.

Tuesday, October 03, 2006

EL TEDIO URBANO


Bill Murray esta en el cenit de las estrellas como actor de moda que mejor recoge el extravío existencial contemporáneo de esta sociedad globalizada. La encarnación del personaje que ha sido atrapado por el tedio urbano y el sinsentido, y el desamor que se deja trasuntar en su vida cotidiana que sigue inercialmente, tal vez esperando un chispazo de reencantamiento es una temática tan actual planteada en películas como “Perdidos en Tokio” o “Flores Rotas” y en films anteriores de este mismo actor. Pareciera que el tema y el personaje estuvieran construidos para el. Sus características gestuales tan leves, y su histrionismo parco es el aburrimiento sutil y elegante personificado que puede universalizarse en su mirada.
Icono para representar ese desencanto que nos viene a partir de los 50, en que el repaso que se hace a la propia historia parece quedar en deuda con los ideales y motivaciones que se fueron dejando en el camino por el desgaste, el cansancio y la desesperanza a que fueron sometidas día a día nuestras vidas.
Esta puesta a prueba con martillazos demoledores que la achataron y que muchos de nosotros de una u otra manera hemos buscado evitar, de pronto, en todos nosotros, tiene su hora de develamiento, en que se manifiesta como fantasmas que vienen de la memoria a recordarnos que están tocando la propia conciencia.
Lo preciso del cine como simulación de la realidad es que nos toca de alguna manera en el alma cuando nos vemos retratado y que esta generación madura parece haber tomado, de pronto, como un viejazo inesperado que nos pilla sin preparación.
Lo inesperado de la madurez existencial, tal vez es producto de cierta ralentización en nuestros procesos de vida que postergan eternamente los ciclos vitales del paso del tiempos, para hacer las cosas correspondientes a cada edad, porque queremos ser eternamente iguales a nosotros mismos y permanecer en el tiempo, como si este pasara de largo sin detenerse en nuestras vidas.
Producto de cierta sensación temporal mas ralentizada en que percibo mas conciente “Los cambios lentos”, en la cual el tiempo transcurre y lo sentimos pasar mas conciente, porque cada ciertos tiempo necesitamos reactualizar las vigencias de las cosas y desechar lo caduco. Este adecuar imágenes existenciales que parecen acomodarse mas a nuestra circunstancia, permite percibir de una manera mas intensa lo que hemos dejado atrás. Y es en esos momentos, cuando nuestra vida afectiva parece no tener retroceso ni vuelta atrás, por el cual muchas ilusiones deben ceder paso a un realismo despiadado de última mirada.
La entropía del cuerpo emocional que se va haciendo mas mecánico, endurecido por tantos golpes y esquivaciones, o mas indiferente, o emocionalmente mas insensible, aparentemente, pasa así, a ser desertor de tantas quimeras que fueron puestas en su lugar, despejando estas motivaciones internas desde lo probable hacia lo posible.
Es improbable saber cuando exactamente se dejo de sentir el encanto de la vida o cuando se perdieron los ideales, y mas difícil cuando nos ataco la rutina en el amor conyugal. Tal vez esa cuenta solo pueda hacerse en líneas muy gruesas con vaivenes que hacen difícil trazar la frontera de esas renuncias.
Pero, lo cierto es que Bill Murray, nos ha tocado el corazón, porque esta reflejando nuestras realidades, para cuestionar nuestro propio mapa existencial.

UN MUNDO ARTIFICIAL


En la película “El Show de Truman” que trata de un reality show de las 24 horas de la vida de una persona cuyo entorno recreado es un set de televisión -realidad completamente controlada- para que un publico fiel siga cada detalle, pero que en definitiva al protagonista lo llevara a descubrir su artificialidad y maniqueimo. Analogamente, a veces, al igual que su protagonista Jim Carrey, nos damos cuenta del “Render, Insert and Copy” que se da en toda la cultura actual, en que no se distingue tan claramente, la diferencia entre realidad y ficción.
En ocasiones, en las imágenes que pueblan las pantallas visuales de los mass media se producen ilusiones, como creer que se ha construido un mundo real, y no se percibe que la repetición de fragmentos replicantes, es solo reiteración : Se repite un tipo, insertando miles de copias.
O que percibimos una realidad-escenario en que pareciera que estamos habitando un paisaje que tiene lejanía y no es mas que un marco finito, como las aguadas de acuarelas, en que el espectador completa la figura de lo que el pintor solo insinuo.
O en la construcción de dichas imágenes se utilizan superficies que se insertan aplicando texturas tipos sin perspectiva ni escala adecuadas. Apareciendo un mundo artificial construido de planos extraídos de otros planos -replicas de otros escenarios- que nos transportan automáticamente a otros contextos.
Esta construcción de una realidad ficticia, al igual que una película escenificada con fachadas y telones, en que detrás de ellas no hay mas que espacios de utilería, se ve solo como una simulación que extrae de lo real sus apariencias.
En todo este mundo ficticio, no hay una sustentación de realidad mas que ser maqueta, o sea, una representación de la realidad, sin embargo a veces se constituye en un mundo autonomo, en que la apariencia y la realidad se cruzan afectandose mutuamente : la simulación pretende ser verosímil, y a la inversa, la realidad se reproduce de la ficción, O sea la ficción quiere ser real, y lo real quiere tener las cualidades de la ficcion.
Esta mutua retroalimentación, como un doble juego en que la representación por su verosimilitud adquiere visos de imagen real, de foto de algo que ya existe y al mismo tiempo, los espacios reales adoptan la inverosimilitud al vivirse casi como maquetas, pues la sensación de simulación le otorga la categoría de modelo, de casa piloto, que no posee la vida necesaria, provocando que el espacio construido no se perciba como un espacio vivido, o que la propia vida sea como arquetípica y falta de naturalidad.
En este caso, las escenas reales parecen adecuarse a la imagen, la vida es la imagen, lo real es un pretexto, casi una parodia de simulaciones en las que se juega opciones ya establecidas, en que el arquetipo impone al individuo un canon como un modelo a seguir, imperando la artificialidad
La artificialidad pretendiendo ser verosimil, parece ignorar las pulsiones de la realidad. Las modas imponen modelos a seguir, en que el sujeto se adecua al objeto, como un maniquí.
En la arquitectura fotogenica, así como las sillas no son para sentarse, las mesas tampoco para comer percibiendose una atmósfera plasticamente perfecta pero escenografica, a veces tambien las personas comunes y corrientes parecen un copy de una revista, en que su look asume un arquetipo in, finalmente su imagen es replicante de millones de copias.
¿Quien no ha imaginado, a veces, que los limites de su propia vida, al igual que el protagonista, han chocado con el fondo de un escenario, descubriendo que nuestra propia originalidad necesita escapar a una vida en render?.
En un mundo de ilusiones, que invierte todos sus significados distorsionando que es lo real, la artificialidad parece imponerse. Significa que hemos empezamos a vivir una parodia -falta de veracidad- y a simular, pero a diferencia de un actor de un film, en esta ocasión, no podemos salir del set.